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Nayat

     El día en que Theroc vino al mundo, soltó un llanto incontrolable que ensordeció a todos los presentes. Desde ese mismo instante, se percibió la extraordinaria fuerza que lo acompañaría, una fuerza que le permitiría volar a los escasos 5 días de haber nacido, algo completamente insólito. Inquieto, arrogante, con un carácter fuerte, así fue creciendo hasta transformarse en un ángel hermoso, como todos habían anticipado. A sus 25 años, Theroc fue honrado con el título de guardián de Retira. Esta designación conllevaba una gran responsabilidad, ya que Retira estaba poblada por seres extraños, semejantes a los ángeles pero sin alas. Eran seres despiadados y crueles, conscientes del amor pero con poca comprensión de cómo practicarlo. Nadie quería hacerse cargo de ese mundo, pues era un lugar cruel y lleno de avaricia, pero Theroc era el indicado para encargarse de ello.      Theroc debía permanecer allí toda su vida, cuidando que ningún ángel o criatura qui...

Ya no quiero verte nunca más

     Lo último que dijo fue: ― Ya no quiero verte nunca más. Ya había escuchado algo parecido hace algunos años, pero esta vez todo era diferente. La mirada de Rebeca era profunda, con los ojos cargados de lágrimas que se resistían a caer. Evitaba parpadear para que las lágrimas no saltaran de sus párpados; no quería mostrar sentimiento alguno, solo convicción, fuerza en sus palabras, una decisión que jamás había alcanzado. Pero esta vez era diferente; entendía que era lo mejor para ella, aunque no para mí. No era amor, más bien se traducía en decepción y un poco de esperanza.       Mientras me miraba, cerraba los puños con fuerza. En sus antebrazos podía ver el esfuerzo que sus delgados brazos hacían por mantener cerrados con fuerza los dedos. Sus jóvenes músculos saltaban de la piel; su delgadez permitía ver sus venas cargadas de sangre. Repitió con más fuerza, pero con una voz sollozante y entrecortada, y la última palabra de la frase no pudo ser co...

Inmortal

Antes de la caída      Ayer la lluvia fue tan fuerte que las hojas se desprendieron de sus ramas, la tierra parecía ser atacada con furia y quedó mal herida al cesar la lluvia. Las aves se refugiaron donde era posible y fue inevitable que las flores perecieran por el ataque de esas gotas tan cargadas de agua. Y eso sólo fue un día, uno cualquiera; no podría contar cada uno de los días que he vivido, pero sí los recuerdo todos. Aquí no llueve ni sale el sol, pero me gusta mirar donde sí. Me gusta mirarte en tu día a día; duermo por las noches como tú y despierto temprano por la mañana para acompañarte a tus deberes. Vivo preocupado todo el tiempo; cada cosa que haces me inquieta, si caminas sola por la calle, si cruzas una avenida o sales de noche, me preocupa la ayuda que no me permiten proveerte. Conozco todo de ti, he estado contigo desde el primer día que te vi. Te amo, no sé cómo lo sé; jamás he amado a alguien, pero lo siento en mi corazón. Los demás ángeles se burla...

De regreso a casa

Estoy cansada de todo esto. No era lo que quería para mi vida; tener que llevar esta carga me desgasta día con día. Tal vez no debí irme nunca. Una carta sobre la mesa. Tenías 3 años cuando tu madre murió. Nunca te hablé mucho de ella, debido a que no la conocí bien; sinceramente, era una desconocida para mí. Sólo fue un amor pasajero, y llegaste tú un año después. He decidido contarte esto porque ya no puedo más con esta carga, ya no quiero estar aquí. Cambiaste todo y decido irme. Once de la noche, un avión con vuelo a Londres… Me voy y te dejo ahí, con tus demonios, con los que has vivido toda tu vida, incluso antes de que yo llegara. Adiós.      A mi lado, un sujeto toma mi mano y acaricia mis nudillos. Cada cierto tiempo me mira y no despega la mirada hasta que lo volteo a ver. En cuanto lo hago, me dice con una dulce voz:  — Te amo. Yo no contesto nada de inmediato, volteo a ver por la ventanilla del avión y resisto las ganas de llorar. Una sola estrella p...

Canto de sirenas

Mi madre me contó una historia sobre una princesa que besaba a un sapo y este se convertía en un príncipe. Y vivieron felices para siempre. Cuando cumplí cinco años, mi padre organizó una fiesta. Todo el reino fue invitado y todos trajeron regalos. Mi padre ofreció mi mano en matrimonio a un príncipe de otro reino, él tenía 16 años más que yo. La idea era fortalecer el reino con un fuerte aliado, y mi matrimonio cumpliría con ese objetivo. Mi madre estaba feliz, la paz llegaría a Atélia, nuestro reino, después de largos años de guerras interminables que habían costado miles de vidas. No tenía muchas opciones, así que acepté la decisión de mi padre para concretar esta unión de los dos reinos, aunque por mi edad, mi madre pidió que me desposaran hasta que cumpliera 20 años.      Cada noche, mi madre me leía un cuento. Cuentos de princesas que encontraban el verdadero amor y otras que luchaban por él. Crecí pensando que todo eso podría ser real. ¿Y quién no quisiera creer qu...

El ángel de mis sueños

Tú no lo recuerdas, pero nosotros nos conocimos hace ya mucho tiempo. Tú eras un hermoso ángel y yo un espíritu que vagaba en la oscuridad. Una tarde nos encontramos de frente, intercambiamos miradas y sonreíste. No recuerdo a detalle ese día, pero lo he soñado tantas veces que ya es parte de mi memoria. Ni en el cielo había visto una sonrisa como la tuya ni unos ojos tan hermosos; desde ese día no pude dejar de pensar en ti. Mi soledad era mi compañera, tenía mucho tiempo para pensar en ti; por primera vez, agradecía mi inmortalidad. Cada día dibujaba en los troncos de los árboles y en la tierra suelta tu rostro, porque temía olvidarte. Un viejo papel robado me acompañó por siempre, porque ahí pude dibujar para la eternidad lo que veía a diario en mi mente: tu rostro de ángel. Pasaron muchos años y mi ángel no apareció de nuevo. Tu ausencia me debilitaba, me mataba lentamente. Ese día que te vi, te llevaste una parte de mí. Busqué por todos los cielos, en el firmamento, visité el inf...

Un cuento de amor

Hay un cuento que quiero contarte, es sobre un sujeto que cuenta cuentos. Un buen día, Dios le pidió que le contara el más hermoso de todos los cuentos. Si lograba sorprenderle y el cuento era verdaderamente hermoso, como recompensa, Dios lo convertiría en realidad. El ángel pasó toda una noche pensando en el relato que contaría y, al amanecer, tenía un plan grandioso, un plan maestro. Contaría un cuento sobre sí mismo, en el que conocería el amor y sería amado por la mujer más noble y bella del mundo. El cuento sería tan cautivador y lo contaría con tal maestría, que Dios lo haría realidad, cumpliendo así su más grande sueño: conocer el amor. Sería parte de su propio sueño. Al día siguiente, cuando el ángel se dirigía hacia su destino, decidió bajar un momento del cielo y visitar la tierra. Quería ver cómo sería su vida ahora que conocería el amor, pues anhelaba vivirlo como los humanos. Después de un rato, cuando decidió que era momento de regresar al cielo con los demás ángeles, se...

Recomendación de lectura

Los cuentos pueden leerse en cualquier orden, hay algunos que están conectados y leerlos en orden facilitan entender la historia. La serie Nayat es como sigue: Nayat - Los ancianos de la montaña - La villa de la rosa - Como un deseo en el tiempo - Col