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Mostrando las entradas con la etiqueta Cuentos

Como un deseo en el tiempo

Con claridad puedo ver lo más profundo del mar, jamás había llegado hasta aquí, mis sueños más alocados eran sobre este día, sobre el día que estaría en el fondo del mar. —Jefe, ¿Nos escucha?. —Si, los escucho claramente, es genial, podré tomar unas buenas muestras. —Perfecto, prepararemos el ascenso en 15 minutos, —dijo el capitán del barco. —Enterado —respondió Héctor. —No puedo decirle a mi equipo que no entregué las muestras completas. Pero es que… no sé qué pensar, no es posible que una libreta de papel pudiera estar en el fondo del mar y no esté deshecha por el agua, no es posible. Tal vez es un papel especial, será interesante estudiarlo —pensaba Héctor con mucha cautela. Tiempo después. —Mira amor, encontré esto en el fondo del mar —dijo Héctor a su esposa. —No, no otra vez, ya tenemos cientos de cosas que traes de ahí, y ve la casa, está llena de cosas que la verdad ni sentido tienen —respondió Marián con decepción. —Espera, esta vez es diferente, es algo genial —le dijo Hécto...

Los ancianos de la montaña

Hay una historia que se cuenta por ahí, los viejos y hasta los más jóvenes la conocen. Ha pasado de boca en boca por muchos años. ¿Quién sabe cuántos? Parece que ya nadie lo recuerda.      —Buenas tardes señor, es usted Don Efraín?      —Ese mero soy yo ¿En que le puedo servir?      —Dígame señor, ¿conoce usted la historia de los ancianos de la montaña?      —Claro que sí, me la contó mi abuelo hace unos años. Me dijo que su bisabuelo los vio cuando bajaron del cielo. —respondió Efraín      —¿De verdad?      —Sí, claro. Si vienes a verlos, deberás subir por la tarde para llegar a la cima al otro día por la mañana, porque cuando sale el Sol es más probable verlos. —dijo Efraín—. Sacó uno cerillos de su gabardina y encendió un cigarrillo. —Aunque déjame decirte que no eres el primero que viene aquí por eso, y no se sabe con certeza si alguien ha logrado verlos nunca.    ...

La Villa de la rosa

    Se alcanza a escuchar a una multitud enardecida. Esto no está bien; debemos irnos de aquí, debemos hacerlo ahora que podemos. Son demasiados.      —Yo no me iré de aquí, escucha bien. Si quieres, vete tú. Yo prometí defender este lugar hasta el final.      La Villa de la Rosa no existía hace cientos de años, al igual que muchas aldeas. Fue fundada por un grupo de nómadas que buscaban un lugar donde asentarse. Nadie sabe con certeza cómo un grupo de personas pudo llegar hasta ese lugar, prácticamente inaccesible. Se encuentra en medio de un grupo de montañas muy altas, donde la mayor parte del año no da el sol. Parece que siempre es invierno allí, en medio de la nada. Al norte hay un desierto de nieve. No sé cómo decirlo, hay nieve por doquier, de esa nieve suave con la que se hacen muñecos, pero se pierde en la inmensidad. Un largo camino de nieve en el cual no es posible caminar libremente, ya que los pies se hunden hasta las rodillas. Es fác...

Recomendación de lectura

Los cuentos pueden leerse en cualquier orden, hay algunos que están conectados y leerlos en orden facilitan entender la historia. La serie Nayat es como sigue: Nayat - Los ancianos de la montaña - La villa de la rosa - Como un deseo en el tiempo - Col