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Mostrando las entradas de noviembre, 2021

El ángel de mis sueños

Tú no lo recuerdas, pero nosotros nos conocimos hace ya mucho tiempo. Tú eras un hermoso ángel y yo un espíritu que vagaba en la oscuridad. Una tarde nos encontramos de frente, intercambiamos miradas y sonreíste. No recuerdo a detalle ese día, pero lo he soñado tantas veces que ya es parte de mi memoria. Ni en el cielo había visto una sonrisa como la tuya ni unos ojos tan hermosos; desde ese día no pude dejar de pensar en ti. Mi soledad era mi compañera, tenía mucho tiempo para pensar en ti; por primera vez, agradecía mi inmortalidad. Cada día dibujaba en los troncos de los árboles y en la tierra suelta tu rostro, porque temía olvidarte. Un viejo papel robado me acompañó por siempre, porque ahí pude dibujar para la eternidad lo que veía a diario en mi mente: tu rostro de ángel. Pasaron muchos años y mi ángel no apareció de nuevo. Tu ausencia me debilitaba, me mataba lentamente. Ese día que te vi, te llevaste una parte de mí. Busqué por todos los cielos, en el firmamento, visité el inf...

Un cuento de amor

Hay un cuento que quiero contarte, es sobre un sujeto que cuenta cuentos. Un buen día, Dios le pidió que le contara el más hermoso de todos los cuentos. Si lograba sorprenderle y el cuento era verdaderamente hermoso, como recompensa, Dios lo convertiría en realidad. El ángel pasó toda una noche pensando en el relato que contaría y, al amanecer, tenía un plan grandioso, un plan maestro. Contaría un cuento sobre sí mismo, en el que conocería el amor y sería amado por la mujer más noble y bella del mundo. El cuento sería tan cautivador y lo contaría con tal maestría, que Dios lo haría realidad, cumpliendo así su más grande sueño: conocer el amor. Sería parte de su propio sueño. Al día siguiente, cuando el ángel se dirigía hacia su destino, decidió bajar un momento del cielo y visitar la tierra. Quería ver cómo sería su vida ahora que conocería el amor, pues anhelaba vivirlo como los humanos. Después de un rato, cuando decidió que era momento de regresar al cielo con los demás ángeles, se...

Cuando estuve muerto

Estaba de viaje. Aún no sabía qué hacía ahí. Simplemente quería olvidarlo todo. No voy a mentir, la verdad es que esperaba que me llamaras y me dijeras que regresara, pero eso nunca pasó. Observo cómo el sol se esconde detrás del horizonte; parece que el agua del mar lo traga y es capaz de apagarlo. Sigo de frente, el agua está en calma. No me detengo ni cuando las pequeñas olas, que llegan con trabajo a la orilla, tocan mis pies. Sigo avanzando, mis pies dejan huellas en la arena que cada vez duran menos; el agua borra todo rastro de que estuve ahí. Eso haré, que el agua borre el rastro de mí. Ahora me cuesta más trabajo caminar, el cuerpo me pesa, y las olas ya alcanzan mi nariz y boca. Tengo miedo. Un respiro de agua salada es doloroso. No sé si pueda hacerlo. Un paso más, uno más y los problemas se habrán acabado. Nunca fui realmente lo que dije ser. Mentí, le mentí a todos. Solo deseaba más atención, deseaba más de todos y me reconfortaba saber que, para los demás, era alguien g...

Amor eterno

Amor: templo rosacruz donde florece el alma y el cuerpo es uno con Dios; catedral donde reposan los anhelos; mausoleo como aquel en el que descansa Mumtaz Mahal, que cada año visita Shah Jahan. Amor eterno, un amor que desafía civilizaciones, como Páris robando el corazón y el cuerpo de Helena. Deseo y sueños, amor convertido en mujer: Galatea. No hay mejor ejemplo de lo que el amor es capaz de hacer. Pigmalión, hombre de sueños y manos mágicas, capaz de enamorarse de su propia creación. La simpleza de los hombres se mide en el apego a sus obsesiones: amor prohibido, mariposas amarillas que representan el deseo de volar y, cada noche, levantar unas tejas para visitar y enamorar a una joven cautiva, Renata, incauta y deseosa de un amor prohibido, como lo ha acostumbrado su familia. ¿Y el amor en la guerra? Ni todo el Imperio Romano fue capaz de soportar, por momentos, el amor de Marco Antonio y la última reina de Egipto, Cleopatra, vestida de oro en un barco con velas moradas y remos d...

Recomendación de lectura

Los cuentos pueden leerse en cualquier orden, hay algunos que están conectados y leerlos en orden facilitan entender la historia. La serie Nayat es como sigue: Nayat - Los ancianos de la montaña - La villa de la rosa - Como un deseo en el tiempo - Col