Tú no lo recuerdas, pero nosotros nos conocimos hace ya mucho tiempo. Tú eras un hermoso ángel y yo un espíritu que vagaba en la oscuridad. Una tarde nos encontramos de frente, intercambiamos miradas y sonreíste. No recuerdo a detalle ese día, pero lo he soñado tantas veces que ya es parte de mi memoria. Ni en el cielo había visto una sonrisa como la tuya ni unos ojos tan hermosos; desde ese día no pude dejar de pensar en ti. Mi soledad era mi compañera, tenía mucho tiempo para pensar en ti; por primera vez, agradecía mi inmortalidad. Cada día dibujaba en los troncos de los árboles y en la tierra suelta tu rostro, porque temía olvidarte. Un viejo papel robado me acompañó por siempre, porque ahí pude dibujar para la eternidad lo que veía a diario en mi mente: tu rostro de ángel. Pasaron muchos años y mi ángel no apareció de nuevo. Tu ausencia me debilitaba, me mataba lentamente. Ese día que te vi, te llevaste una parte de mí. Busqué por todos los cielos, en el firmamento, visité el inf...
Compilación de cuentos que he escrito en mis ratos libres. Revisa las recomendaciones al final de la página. Te invito a que tengas una experiencia diferente mientras los lees, escuchando la misma música que yo escucho cuando escribo. Del lado derecho en las tres barras está la lista de reproducción que hice para este blog. Elige una canción y disfruta de la lectura.